jueves, 25 de julio de 2013

Los para siempre sí existen...

Los para siempre sí existen, ese es el título de este texto... de hecho, el título de mi diario, porque ésto no es un blog donde vaya a compartiros lo que me dijo la Jessy la semana pasada o a quién se tiró la Pepa en el coche de su padre, ésto es para mí un diario, un diario personal donde compartiré mis pensamientos, un diario que el día de mañana miraré y diré; ¿estas ideas eran mías? y puede que me asombre de lo buenas que eran, o me ría de lo penosamente escritas que estaban.

Los para siempre sí existen, ¿por qué este título? es simple; pienso que los "para siempre" existen, pero que todavía no lo hemos buscado bien, y aunque no creo en el matrimonio sí creo en el amor verdadero.

Yo tengo clara una cosa, yo ya he dado mi "para siempre" y no voy a poder quitárselo nunca a esa persona para mi desgracia, por mucho que intentase olvidarla jamás podré. No, no le prometí que estaría a su lado para siempre, porque le dije que estaría a su lado hasta que ella lo decidiese (y así fue), lo que yo le prometí fue un amor eterno, sin pasado, sin futuro, sin tiempo. Lo estoy cumpliendo.

El enamoramiento se suele pasar a los pocos meses, pero el amor perdura, aunque odies a esa persona, aunque te haga daño o te pisotee, incluso si esa persona llegó a manipularte sigues amándola, es así, inevitable.


Cuando dos personas se prometen un "para siempre", es mejor dudar de quien lo prometió después de que el inicial lo dijese porque; de hecho, es muy probable que la segunda lo diga únicamente para satisfacer al primero, las relaciones amorosas funcionan así casi siempre, con mentiras bonitas. Dicen que los hombres nos enamoramos por los ojos y las mujeres por los oídos, por eso las mujeres se maquillan y los hombres mienten, pero... ¿sabéis qué? algunos hombres también tenemos oídos y ninguna mujer carece de ojos a menos que sea ciega. También es menester decir que no todos tenemos que mentir o exagerar para complacer a alguien, si una cosa tengo clara es que mis poemas, frases, dedicatorias y añoranzas han sido completamente sinceras, siempre, nada de exageraciones, nada de mentiras, el que se miente a sí mismo soy yo intentando creer que nunca amé a una persona para poder olvidarle.



El amor perdura, el corazón se agrieta y recuerda, el alma se tambalea, ese "para siempre" no se desvanece, pero la cabeza acaba olvidando.
¿Y tú? ¿has vendido ya tu "para siempre"?

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